El desayuno
El desayuno
La familia estaría junta para el desayuno. El padre, Javier, deseaba reunirlos neste día especial. La hija más vieja, Pilar, tambíen queria pues tenía uma novidad para contarlos. La madre, Lucía, preparó uma mesa muy bonita con muchas cosas esquisitas. Lo hijo, Carlos, lo preferia dormir más y no comprendia como las personan pondrian pensar lógicamiente antes de las diez.
- Mamá, papá, tengo algo algo maravilloso que contarlos! Jorge y yo vamos casarnos.
¿ Cómo? – preguntó la madre surpresa- ¿ Estás loca, chica? ¡ Tienes sólo 18 anos! Y él es um actor. Sin talento, lo que es peor. ¡ Javier, digá algo!
- Péro lo amo y quiero pasar el resto de mi vida com él.
- Decias lo mismo sobre Antonio Banderas dos anos atrás. – la madre contestó.
- Madresita, no quiero leche! – dice Carlos, interrompiendolas.
- Tienes que tomarlo, Carlos! ¿ Quieres quedarte delgado como tu padre?
- ¿ Quál es lo problema? ¡ Tengo salud!
- ! Cállate, mi cielo, sabes que te amo aun asi.
- ¡Tú tambíen he casado com 18 anos mamá! – Volvió Pilar a la conversa.
- ¡ Esto es diferente! Yo estaba embarazada y mi padre llevó uma arma a la iglesia, caso Javier intentase escapar. Mas tu sabes de esto. ¡ Dios mio, ¿ estás embarazada? ¿Dónde esta nuestra arma, Javier?
- Mamá, no, por favor. No estoy embarazada.
- ¿Tenemos uma rarma acá? – preguntó Carlos.
- ¡No, Carlos!¡Beba la leche! – ordenó Lucía.
Lucía y Pílar empezaron a discutir de manera que nadie las entendia. Entonces, Javier salió de su silla y gritó.
- ¡ Bastaaaaaaa! ¡Lucía, habla com calma! ¡Y Pílar....no se que quede embarazada! ¡Carlos, beba la leche! ¿Nadie se acuerda que hoy son mis cumpleaños?
Ellas callarónse y se sentaron, sus ojos llenos de verguenza y despues dijieron juntas:
- Lo siento...
Mas Carlos parecía no saber lo que pasaba.
- ¡No quiero la leche!
